La villa de Sarchi es el pueblo donde son producidas las carretas más fotografiadas. Los pequeños agricultores que formaron la espina dorsal de la economía de Costa Rica poseían carretas, y cada uno quería que la suya fuera más bonita que la de sus vecinos.

Los diseños pintados en las carretas gradualmente fueron más elaborados. Hasta hoy, aún entre las más pequeñas carretas pintadas a mano que se venden como souvenirs en Sarchi, no encontrará dos iguales. La historia de las carretas es símbolo del orgullo que los costarricense ponen en sus posesiones, incluuendo su herencia y recursos nacionales, y el buen cuido que les dan.